POESIA
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CON OLOR A MUERTE
Sin piel
Piel muerta Piel ceniza, Piel que agoniza, Siento mi piel que se asfixia, Siento mi piel como que ya no es mía, Siento mi piel quebradiza, Siento mi piel dolida, Siento que he perdido ya su compañía, La he perdido, Ya la he perdido En la lejanía... 1999 |
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Incienso carmín
Las horas esperaron calladas el exilio del tiempo, contemplaron el devenir de las olas y el rocío de pretexto sobre un derrame indefinido de la herida sin sangre, del clamor suspendido, o de la Muerte al besarme.
Le prendí incienso a la Luna Por tomar mi existencia, Por parir mi locura, Y por robar mi conciencia.
Prendí incienso esa noche, Incienso carmín por la sangre de un lamento, Que poco a poco extinguió mi aliento Y por el dolor que ahora ya no recuerdo.
Mi respiro esperó paciente El momento para partir, Para volverse inexistente, Humo de incienso carmín Sobre un derrame indefinido De la herida sin sangre, Del clamor suspendido O de la Muerte al besarme. 1999 |
Sin título
Me duele el alma por buscarte, Me duele el corazón por no encontrarte, Me duele la boca por llamarte, Así como las manos, por no tocarte.
Murieron mis ojos por no mirarte, Murieron mis labios por no besarte, Se murió el sueño de tanto soñarte, Así como el cuerpo, de tanto esperarte. 2000 |
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(La rosa que sangra)
Hay una rosa que sangra todavía en la oscuridad de mi alma desierta. Hay un corazón que muere de ganas de amar y querer como una vez, de soñarte y tenerte en mis brazos, de besarte y odiarte por almenos una hora...
Tengo este corazón que revienta de rabia y deseo, que mira tus ojos ausentes, que llora dentro de esta soledad, que grita tu nombre hiriente y que me quema toda la piel...
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La rosa che sanguina
C’é una rosa che sanguina ancora nel buio della mia anima deserta. C’é un cuore che muore dalla voglia di amare e volere come una volta, di sognarti e tenerti tra le mie braccia, di baciarti e odiarti per almeno un’ora…
Ho questo cuore che scoppia di rabbia e di voglia, che guarda i tuoi occhi ausenti, che piange dentro questa solitudine, che urla il tuo nome tagliente e che mi bruccia tutta la pelle…
2008 |